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Los antibióticos no valen para todo

person Publicado por: PRAN - Plan Nacional Resistencia Antibióticos list En: Subcategoría 1 comment Comentario: 0 favorite Golpear: 133

El descubrimiento del primer antibiótico a mediados del siglo XX cambió el rumbo de la medicina moderna, que pudo así comenzar a tratar la mayoría de las infecciones bacterianas, tanto en los seres humanos como en los animales.

Hoy por hoy, el desarrollo de bacterias resistentes a este tipo de medicamentos constituye una de las amenazas más serias para la salud pública; las bacterias multirresistentes causan 33.000 muertes al año en Europa y generan un gasto sanitario adicional de unos 1.500 millones de euros.

El uso excesivo e inadecuado de los antibióticos es una de las principales causas de este problema en el que todos tenemos parte de responsabilidad. La solución también está en manos de todos. Súmate a nuestro plan y haz que los antibióticos sigan funcionando.

Entre los factores que aceleran el proceso de resistencia a los antibióticos, no sólo destaca el mal uso de estos fármacos, sino también las deficiencias en materia de prevención y control de infecciones. Todos podemos adoptar medidas para reducir el impacto de este fenómeno y limitar su propagación.

Para ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda:

  • lavarse las manos con frecuencia
  • practicar una buena higiene de los alimentos
  • evitar contacto directo con personas enfermas
  • cumplir puntualmente con el calendario de vacunas

Más vale prevenir

  • Si eres trabajador sanitario o farmacéutico puedes contribuir a evitar infecciones:
  • asegurándote de que las manos, los instrumentos y el entorno estén debidamente limpios
  • manteniendo al día los calendarios de vacunas de tus pacientes
  • en caso de sospecha de infección bacteriana, realizando los cultivos y ensayos pertinentes
  • recetando y dispensando antibióticos solo cuando sean realmente necesarios
  • recetando y dispensando el antibiótico indicado, con la posología correcta y la duración que corresponda

Si trabajas en el sector agrícola puedes contribuir:

  • velando por que los antibióticos administrados a los animales —incluidos los animales de compañía y los destinados a la producción de alimentos— sólo se utilicen para el tratamiento de enfermedades infecciosas y siempre bajo supervisión veterinaria
  • vacunando a los animales con miras a reducir la necesidad de antibióticos e ideando métodos alternativos para su uso en la producción de plantas
  • promoviendo y aplicando buenas prácticas en todas las etapas de la producción y el procesamiento de alimentos, tanto de origen animal como vegetal
  • adoptando sistemas sostenibles con niveles mejorados de higiene, bioseguridad y manejo de los animales sin estrés
  • aplicando los patrones internacionales para el uso responsable de los antibióticos, establecidos por la OIE, la FAO y la OMS.

Los riesgos de la automedicación

Muchas enfermedades invernales pueden tener los mismos síntomas, pero tal vez no requieran el mismo tratamiento. Si te han recetado un antibiótico para una enfermedad anterior y te has recuperado bien, puede ser tentador utilizar el mismo antibiótico cuando se presentan síntomas similares. Sin embargo, sólo un médico que te haya atendido puede determinar si una enfermedad invernal requiere tratamiento con antibióticos.

La toma de antibióticos para combatir los resfriados y la gripe no te beneficiará. Además, los antibióticos pueden provocar desagradables reacciones adversas como diarrea, náuseas o erupción cutánea. Tomar antibióticos para combatir infecciones bacterianas leves, como rinosinusitis, dolor de garganta, bronquitis o dolor de oídos es, a menudo, innecesario ya que en la mayoría de los casos nuestro sistema inmunitario es capaz de vencer tales infecciones. La mayor parte de las enfermedades invernales mejoran al cabo de dos semanas. Si los síntomas persisten, es importante consultarlo con el médico.

Duración indicativa de los síntomas para las enfermedades invernales más frecuentes en adultos

  • Infección de oídos                                                       hasta 4 días
  • Dolor de garganta                                                       hasta 1 semana
  • Resfriado común                                                         hasta 1 semana y media
  • Gripe                                                                         hasta 2 semanas
  • Secreción o congestión nasal                                       hasta 1 semana y media
  • Infección sinusal                                                         hasta 2 semanas y media
  • Tos (que a menudo después aparece un resfriado)         hasta 3 semanas

Fuente: European Centre for Disease Prevention and Control (ECDC)

El medicamento correcto

Hasta el 80 % de las infecciones invernales que afectan a la nariz, los oídos, la garganta y los pulmones son de origen vírico, por lo que tomar antibióticos no las curará. La mayor parte de los síntomas de las enfermedades invernales pueden aliviarse con otros medicamentos que pueden adquirirse sin receta. Tu farmacéutico puede recomendártelos y aconsejarte si estás tomando medicamentos para otra enfermedad.

  • Los analgésicos alivian el malestar, el dolor y la fiebre
  • Los antiinflamatorios, como las pastillas o aerosoles para la garganta, permiten tragar con más facilidad
  • Los expectorantes orales ayudan a expulsar las secreciones de las vías respiratorias
  • Los aerosoles y descongestivos nasales ayudan a respirar con más comodidad
  • Los antihistamínicos alivian los estornudos, el picor y la obstrucción nasales
  • Beber líquidos en abundancia y hacer algo de reposo ayudarán a mejorar cualquier enfermedad invernal.

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